
Diversos centros hospitalarios en China enfrentaban deficiencias en la gestión térmica de sus equipos médicos, lo que comprometía el rendimiento operativo y la seguridad clínica.
- Sistemas de imagen médica: Las variaciones de temperatura superiores a ±5 °C en componentes fundamentales disminuían la resolución de imagen y afectaban la precisión diagnóstica.
- Equipos terapéuticos: El sobrecalentamiento provocaba caídas de potencia, inestabilidad en el tratamiento y tiempos de inactividad recurrentes, interrumpiendo los procesos clínicos.
KANSA implementó sistemas de refrigeración a medida para equipos médicos de uso hospitalario. Los sistemas de imagen de carga media fueron equipados con enfriadores industriales de 20 HP, capaces de mantener los componentes centrales a 22 ± 1,5 °C mediante refrigeración de circuito cerrado. En equipos láser y de diagnóstico, se instalaron enfriadores industriales de 25 HP que garantizan una estabilidad térmica de 20 ± 1 °C y una disipación de calor eficiente. Todos los enfriadores utilizan intercambiadores de calor de acero inoxidable 304, cumplen con los requisitos de salas blancas médicas e integran alarmas de bajo nivel de agua y alta presión.
La mejora del control térmico incrementó la claridad de imagen en un 10 % y redujo el tiempo de inactividad de los equipos láser en un 90 %, optimizando la eficiencia operativa y clínica.




