Una empresa de Zhejiang dedicada a la fabricación de equipos textiles para procesos de teñido y acabado tenía problemas recurrentes por la refrigeración insuficiente de los rodillos de sus líneas de producción.
- Defectos en el tejido: El exceso de temperatura dejaba marcas de quemado y causaba diferencias visibles de color entre piezas del mismo lote.
- Interrupciones en la producción: Los ajustes manuales constantes obligaban a detener la línea con frecuencia, reduciendo la productividad.
- Desgaste del equipo y quejas de los clientes: El calor continuo acortaba la vida útil de los componentes y provocaba quejas de los clientes finales por la calidad.
Para adaptarse a diferentes volúmenes de producción, KANSA diseñó dos sistemas de refrigeración específicos:
- Se implementó el enfriador por agua ICW-10, con una capacidad de refrigeración de 33 kW.
- En líneas de mayor carga y alto rendimiento, se instaló el modelo ICW-20, que ofrece una capacidad de 66 kW.
Ambos sistemas de refrigeración por agua fueron diseñados para ofrecer un control térmico preciso y estable. Gracias a la refrigeración indirecta, el control inteligente PID y los serpentines integrados en los rodillos, el sistema ajusta automáticamente la temperatura en tiempo real. Su diseño resistente, con filtros antipolvo y tanques de acero inoxidable, garantiza un rendimiento fiable incluso en entornos textiles exigentes.
Después de la implementación, las variaciones de temperatura en los rodillos se redujeron de forma significativa. Desaparecieron las marcas de quemado y las diferencias de color, mientras que la tasa de defectos disminuyó. Al eliminar los ajustes manuales, se redujeron las paradas de producción y la eficiencia aumentó. Además, la mayor durabilidad de los rodamientos permitió disminuir los costos de mantenimiento. La mejora en la estabilidad del proceso impulsó pedidos adicionales y fortaleció la confianza de los clientes finales.




